domingo, 30 de julio de 2017

Purcell deconstruido: The Indian Queen en Blu-ray

Musicalmente atrevisísimo y muy discutible. Escénicamente ecléctico y personal a más no poder. Marcado por una ideología claramente progresista. Feminista por los cuatro costados. Muy religioso, pese a que algunos despistados hayan querido ver aquí un panfleto anticatólico. Y de una belleza sobrecogedora. Así es el espectáculo que Peter Sellars montó sobre la incompleta semi-ópera de Henry Purcell The Indian Queen, deconstruida en música y en libreto para ser rehecha de nuevo, en producción que pudimos ver en el Teatro Real de Madrid en 2013.


Acabo de terminar de ver el Blu-ray editado por Sony Classical, que pude comprar a muy buen precio, y me gustaría realizar algunas importantes apreciaciones. Lo que se ve, en principio, es lo que se filmó en la función a la que yo asistí, la del 15 de noviembre, y en las dos siguientes. Pero hay una importante diferencia: buena parte de los monólogos de Maritxell Carrero, sobre textos de Rosario Aguilar, han sido sustituidos por grabaciones en off a cargo de la misma actriz realizados en estudio. Y resulta un acierto, porque las declamaciones de cara al público que llenan un gran pueden resultar sobredimensionadas en la sala de estar; con el cambio los textos resultan más ágiles, y gracias a la excelente realización visual del propio Sellars –un día me paré a felicitarle cuando me lo encontré por la calle y me dijo que acababa de estar en Londres haciendo el montaje–, dichas palabras reflejan mejor aún que en la escena los pensamientos de las tres mujeres –española, india y mestiza– que conducen el hilo de la trama elaborada por el regista norteamericano. Por otra parte, esa misma factura fílmica realza el soberbio trabajo teatral que realizan todos los que se encuentran en el escenario, actores profesionales o no, y otorga una irresistible potencia dramática a los primeros planos de la citada Carrero, como también a los de las sopranos Julia Bullock y Nadine Koutcher.


En cuanto al resto de las cuestiones musicales y escénicas, a lo que escribí en su momento me remito: las voces son muy desiguales y hay aspectos teatrales mejorables, pero el conjunto es sobrecogedor pese a su longitud. Solo añadir que la toma de sonido es soberbia –surround auténtico– y que, desdichadamente, no hay subtítulos en castellano. En cualquier caso, recomendabilidad absoluta.

No hay comentarios: